jueves, 26 de noviembre de 2009

25 actitudes de un hombre para sacar corriendo a una mujer...PARTE 1


1. LA TACAÑERÍA

Ninguna lo perdona y en esto no hay liberación femenina que valga. La economía puede acabar con un amor a primera vista y, si apenas están conociéndose, le tocó gastar. Si usa calculadora para dividir la cuenta y sacar el IVA, mira quién de los dos se tomó más martinis o le dice que la recoge después de comida, está condenado a quedarse solo. Y ni hablar de los regalos ‘chichipatos’.

2. EL DESASEO

Este punto puede ser bastante desagradable pero ellas prefieren ser directas: nada de manos desarregladas y sucias, pies con uñas de dinosaurio, golpe de ala, pecueca, pelo grasoso, dientes manchados, nariz y orejas peludas, manos mojadas, sudor evidente y el frenazo de bicicleta en el calzoncillo. No perdonan que cuando orinen salpiquen a su alrededor, que el jabón quede tapizado de pelos gruesos y, el campeón, que tenga mal aliento.

3. LA MALA PRESENTACION

Si combina más la delantera del Real Madrid que su camisa, corbata y pantalón: “Houston, tenemos problemas”. Y si le falta un ‘tris’ de betún a los zapatos, el cuello de la camisa está molido, un botón no se parece al otro, tiene un bolsillo rasgado, sus medias lucen el estilo ‘mallasec’ en el talón, el resorte del calzoncillo parece un bolero o considera que la media blanca es ideal para toda ocasión, olvídese de cumplir la regla de que todo entra por los ojos.

4. EL GUACHE

No crea que porque todos somos iguales debe olvidar ser un lord. Mujer que no disfrute ser atendida como reina no es mujer, así que no entre primero que ella y deje que la puerta haga el resto, que ella no diga que está cansada no le da derecho a ocupar la única silla que queda, ni active la alarma del carro sin percatarse de que ella apenas se alista a bajarse. Y no argumente que de niño sufría de asma para no prestarle su chaqueta en medio de un aguacero.

5. EL PULPO

Llevan dos horas de conocerse y están bailando, cree que ya la conquistó y se decide: baja su mano por la espalda siguiendo el ritmo de la música hasta el límite. . . ella se da cuenta y le pone el freno de mano. Conclusión: la está embarrando. Nada más despedidor que un manilargo que aprieta y no contento con robar besos se atreve a llevar ‘inocentemente’ sus manos hasta sus pechos y ¡oops! Para completar ponen cara de yo no fui con sonrisa estúpida de satisfacción.

6. EL LENTO

Es lo contrario al pulpo, se toma su tiempo para invitarla a salir, apenas le roza los dedos en la mano de ella, se despide de pico en la mejilla después de salir diez veces y lleva las manos en los bolsillos porque cree que puede sobrepasarse. ¡Pilas!, porque después de dos semanas cualquier mujer espera que se lo pidan y si no han llegado ni siquiera a ‘bluyiniada’ puede pensar que es tonto o gay.

7. EL MORBOSO

Es el típico que cuando le presentan a una mujer le extiende la mano y en vez de mirarla a los ojos le mira el escote. Si además está pendiente de un cruce de piernas para tratar de ver más y le pone doble sentido a cualquier conversación, solo les está dando a entender a ellas que no es más que un frustrado. Estos ‘verdes’ conocen todos los títulos de películas en Pussy Cat, son clientes VIP de casas de lenocinio y entre sus amigas puede estar Brigitte, ‘la más. . .’.

8. EL HIJO DE MAMI

El mejor ejemplo de Edipo que le cuenta todo a su mami y le consulta sus decisiones. A duras penas se reserva sus experiencias sexuales y cuando sale con la novia o esposa un domingo, después de almorzar o dar vueltas, terminan, ¡oh casualidad!, en la casa de mamá. Además, la invoca constantemente y sin recato tiene unas ‘perlas’ como “así no lo cocina mi mamá”. Y como le faltan pantalones, su refugio en tiempos de crisis son las enaguas de su progenitora.

9. LOS "SUMERCÉ MUÑECOS"

Están convencidos de que pueden ponerse lo que está de moda a cualquier edad. Pero lo más grave es que recurren a detalles un tanto llamativos para cautivar como una ‘sutil’ esclava que se descuelga en su mano, los anillos de grado y con piedras ‘preciosas’ en el dedo meñique, la cadena tipo lazo en cualquier metal que se confunde en el pecho con un escapulario del Milagroso de Buga y las gafas de marca en la cabeza. Y cuando se bajan del carro, al que consienten más que a la novia, cargan sus documentos en una manicartera.

10. EL TIPO BROCHA

Tutear puede ser un reto para este personaje, le dice mamita, muñeca, reinita y princesa a la novia, suele sesear cuando dice ‘sí’ y le encanta el ‘cabello lacio’. Tampoco es hábil en el manejo de los cubiertos, habla con la boca llena, se ríe a carcajadas o habla a los gritos, pide ‘ajicito’ para todo y remata con una limpieza dental con palillo que por alguna razón chupan y que los más prácticos cargan pero plástico y lavable en la billetera.

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